Hay épocas en la vida que nos sentimos unos Street Fighters en la productividad, hacemos tanto que olvidamos que no podemos hacer todo.  Un día abrí la app de Facebook para recordarme que no había publicado con la consistencia que quería por hacer otras cosas “productivas”, mientras recorría mi newsfeed en espera de encontrar algo que me inspirara, apareció la imagen de un competidor mío en un conocido programa de TV siendo entrevistado y obteniendo publicidad gratis TV nacional

[inserta el ruido de mi corazón a punto de infarto y mi respiración detenida]

¿Conoces esa sensación?

Casi decido no ver el video, y mientras lo veía mi personalidad que tiende al desánimo y drama, comenzó a sentir como me abandonaban las fuerzas,  ese podía ser el preludio para estar dos días tirado en cama, tratándome mal y criticando que no estaba haciendo lo mejor posible. Terminé de ver el video y en la sección de comentarios escribí:
 “Estoy muy feliz por tu éxito” 🙂

Tu sabes esa frase, la has dicho muchas veces: “estoy feliz por ti”, mientras por dentro estas lleno de ira, resentimiento, celos, enojo, frustración, etc. El gran logro de mi competidor comparado con mi semana rutinaria era la patada en mi boca que necesitaba para sacarme del juego por unos días.

Algunos de nosotros, tenemos una adicción de estar comparando nuestro “detras-de-camaras” con la película que todos ven de los demás. Lo llamamos Redes Sociales. Una dicotomía entre lo útil y lo hiriente.

Como emprendedores, líderes e influenciadores debemos aprender dejar de medir la distancia entre “ellos y nosotros”. Remover la envidia y el constante compararse y en su lugar guiar tus sentimientos a un estado de genuina celebración y contentamiento.

¿Porqué este estado es peligroso?

Porque he visto muchos emprendedores tomar decisiones malas o precipitadas solo porque la competencia tuvo un logro público.

Para mi, ha sido una jornada muy difícil. Ha requerido de mi desaprender y re-aprender saludables formas de pensar sobre mi valor, el éxito de otros, y la relación entre ellos.

Así que aquí hay 3 cosas que he hecho para no sentir que pierdo mientras otros ganan.

1. Haz un voto de celebrar

Es fácil congratularte de las personas que se unen a ti mientras vas en el camino a la cima. “Bienvenido. Ahora eres tan grandioso como yo!” Pero no es sencillo aplaudir a aquellos que van antes que tú.

El diccionario urbano describe a esta persona como un odiador o en nuestro contemporáneo “hater”: “ALGUIEN QUE SIENTE IRA Y/O CELOS DE ALGUIEN QUE HA TENIDO EXITO EN ALGO QUE SE HA TRABAJO DURO POR ELLO”

Hace un par de años, estaba en una cena con uno de mis benefactores que acababa de invertir cerca de 500 mil pesos en uno de mis proyectos. En la cena yo estaba odiando el éxito de un proyecto similar cuando mi benefactor se acercó a mí y me dijo con una voz suave y firme: “Joe, solo porque otro tenga éxito no significa que tu no”

Pum!

Estas palabras me hundieron en la silla. Era una verdad que necesitaba adueñarme si quería disfrutar mi jornada como emprendedor.

Desde aquel punto, hice el voto de celebrar cualquier éxito sin importar quién fuera, gente de mi equipo, gente de equipos contrarios o incluso gente que me odiara. Porque cualquier éxito honesto es digno de celebrarse. Es el resultado de trabajo duro. Y sin importar el estado actual de mi emprendimiento, eso no reduce el estado actual del emprendimiento de otros.

2. Nunca compares tu comenzar con el casi llegar de alguien mas.

Una cita que tuve que pegar en mi oficina dice “Toma 10 años construir un éxito de la noche a la mañana”. Cuando comencé como emprendedor, me encontraba muy a menudo desanimado al ver el panorama de la competencia. “El sitio web de esa empresa es increíble. Ese video es tan chistoso. Porqué tiene tantos seguidores”. Todo eso es abrumador.

 

Comenzar un negocio quizás sea una de las pruebas de vida más difíciles. Muchos fracasan porque lo que intentan es copiar a otros, sin darse cuenta de que todos contestan diferentes preguntas.

Honra tu ritmo. Esta presente donde estas ahora, no solo estés pensando donde deberías estar. Compararte con otros no solo cambia tu actitud sino la relación con las personas con las que constantemente te comparas.

Hay un costo para tener éxito. Es muy caro. Nuestras frustraciones de querer obtener algo por lo cual aun no hemos trabajado son inmaduras, inválidas, y peligrosas para nuestra vida emocional como líder.

3. Contentarse nos enseña que quienes somos es suficiente

En nuestra gente hay dos tipos de gente rica, la que pretende ser rica y lleva una vida de despilfarro y gasto(y detrás de cámaras esta tan angustiada como tu por pagar la tarjeta después) y la gente que verdaderamente es rica.

La gente verdaderamente rica raramente se compra un auto del año, siempre trae un auto 3 a 5 años viejo. Porque cuando tiene tal cantidad de dinero, realmente les deja de importar lo que otros piensan, y usan cosas si aun son útiles.

Querer algo solo porque es nuevo, es muy mala forma de pensar, la filosofía Slim es porque quieres comprar algo nuevo si lo que tienes aun es útil.

Me tomo varios años  darme cuenta de que no necesito dinero para ser feliz. Tuve que lograr cierta influencia para darme cuenta que ser conocido no te hace sentir realizado. El mundo nos hace sentir como si nos estuviéramos perdiendo de un ingrediente secreto que todo mundo tiene menos tú. Un ingrediente que resolverá nuestros problemas, nos hace sentir satisfechos, y nos permitirá por fin estar contento con todo.

Cuando tenga ____________ entonces sere finalmente _________________.

Deja de poner espacios en blanco en tu vida, pensando que hasta que lo logres, tengas entonces tendrás finalmente la vida de tus sueños. No hay logro, premio, monto de dinero que sacie el hambre de esta forma de pensar.

Es una enfermedad despiadada que nuestra autenticidad, nuestras habilidades, nuestros cuerpos, nuestra historia nunca será suficiente. Pero mas que eso, nos causa una actitud evitativa. Es una distracción a los problemas reales de nuestra vida. Un habito destructivo oculto, una relación rota, un comportamiento que necesita detenerse.

Conténtate hoy. Aprende a estar animado con tu vida y tu negocio hoy. Deja de intentar sanar tus problemas interiores con éxito exterior. No hay negocio, persona, influencia o red social que pueda sanar la enfermedad del descontentamiento. Busca sanar, se vulnerable con un amigo, y has las preguntas difíciles que tengas que hacerte. Mientras mas rápido tomes este camino, mas rápido encontrarás el deseado logro.

Al final, cuando nos divorciamos de otros quedamos solos. Descubrimos que los celos y la envidia es como tomarte veneno para ratas y esperar a que la rata se muera.

La vida siempre se moverá sin importar tus éxitos o fracasos.

¿Realmente crees que eres valioso sin importar tus logros? Contesta esta pregunta, esto comenzará a ayudarte a ver tu forma de pensar.

 

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